Con el sueño perdido los parpados se hinchan hasta desfigurarme
Mis manos tiemblan sedientas, escupo melancólicas
Palabras que se escurren entre el aliento y el aire Vespertino,
que sofoca la piel que sudorosa y Hiede a diabólico azufre,
sin la esperanza Utópica que nos aliena, de esperanza con
Su precio y valor al mejor postor,
Adicto al tiempo el reloj se detiene
Solo para mirar a la eternidad.

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