Se que esperaste que te diera la indulgencia
En un salto inesperado
Que te rescatara de ti misma con un poco de audacia
Hasta crees…
Sin voz cimiente en tus andanzas
Como el cocoreo intermitente
Igual que la soledad adrede
Seria tu historia calcinada al calor del sol
Al ras de esta arena que sin más se disipa
Ante mis pies
Valga tanta redundancia a hastió de ser de ti
Dueles en lo mas entrañable
También vale madre
Castra tu silencio
Aletean las aves
Peces nadando
Tus entrañas muertas aúllan
El desasosiego de perder
Siempre dando lo mejor
En el mercado
Ingenua alevosídad
Tal palabra para hacer caso omiso
Amarte es una tarea que no cualquiera cumple
¿Que tal y nos vemos mañana?
lunes, 27 de febrero de 2012
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